jueves, 4 de noviembre de 2021

17ª FILVEN en honor al Bicentenario de la Batalla de Carabobo

 


Este jueves 4 de noviembre se inaugura en Caracas la 17ª Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven 2021), que, a propósito del bicentenario de la Batalla de Carabobo, se realizará bajo el lema "Leer Independiza" con más de 800 actividades en programación.

La máxima fiesta literaria del país, a desarrollarse hasta el 14 de noviembre, cuenta en esta oportunidad con los espacios del Palacio Federal Legislativo, el Museo Boliviano y la sucursal de Librerías del Sur Orlando Araujo, en la esquina de Gradillas, donde se efectuarán aproximadamente 600 actividades de carácter presencial, bajo las pertinentes medidas de bioseguridad por la pandemia de la Covid 19.

En el Palacio Federal Legislativo abrirán las salas Generalísimo Francisco de Miranda, el Salón del Tríptico, la Biblioteca Prieto Figueroa y el Salón de los Escudos. El Salón Bicentenario se habilitará para la IV Bienal del Sur “Pueblos en resistencia”.

En los pasillos del recinto ferial el público hallará 67 stands con diferentes ofertas editoriales y podrá acceder a cerca de 8 mil títulos, entre ellos 600 novedades. Entretanto, una tarima principal servirá para el desarrollo de la programación cultural y artística.

La 17° Filven, organizada por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través del Centro Nacional del Libro, también contará con una agenda virtual, donde prestigiosos escritores y amantes de las letras disertarán y compartirán sus saberes con el público.


 

Vietnam, como invitado de honor.

El público expectante por la llegada de este encuentro con el libro también podrá disfrutar de más de 200 actividades vía virtual a través de las plataformas digitales de la Filven 2021.

En esta feria serán homenajeados el recordado periodista, político y escritor José Vicente Rangel y el historiador y escritor Vladimir Acosta por su destacada trayectoria.

Más de 130 escritores y escritoras invitados, entre nacionales e internacionales, se sumarán a la Filven para interactuar con el público.

El país invitado de honor es la República Socialista de Vietnam, que compartirá su cultura milenaria y expondrá ante el público venezolano sus diversos autores e historia. También participan Argentina, Cuba, España, México y Perú.


 

Para todos los públicos.

Entre las actividades centrales se encuentran el Foro Bicentenario de Lecturas; el III Coloquio de Literatura Infantil y Juvenil; el II Seminario Internacional de Narradores: ficciones y realidades de la literatura; el II Seminario de Jóvenes Narradores; el III Encuentro de Formadores y Mediadores de Lectura; el Foro Contra el Bloqueo Imperialista; el Encuentro de editoriales digitales y el conversatorio Discapacidades sin barreras.

Además, contará con un Pabellón Infantil para que nuestros infantes disfruten de la maravilla de las palabras, se inicien en la lectura y donde podrán participan de distintas actividades artísticas y recreativas.

La ocasión será propicia para la entrega del Premio Nacional del Libro y los premios internacionales de literatura Rómulo Gallegos, de ensayo Mariano Picón Salas y de novela Carlos Noguera.

Esta y más informaciones de la Filven están disponibles en www.filven.com y www.cenal.gob.ve, así como en las redes sociales Twitter @filven2021 y @cenal_ve; Instagram @filven2021, Facebook como Filven 2021 y en el canal de Youtube de la Filven.

 

Leer engrandece al hombre y acrecienta sus conocimientos. 



J. A. Gómez Giménez.

martes, 24 de agosto de 2021

Evolución de la bandera de Venezuela

 

Desde que Cristóbal Colón, en 1.498, durante su tercer viaje nos legase una bandera…



…y el rey Fernando VII nos enviase ese mismo año la bandera de la Corona de Castilla para adoptarla como nuestra…



…el estandarte nacional ha pasado por un largo proceso de cambios, motivado a sentimientos patrióticos, caprichos de gobernantes, momentos históricos, motivos políticos, entre otras razones. Es así como inicia el largo proceso de evolución de nuestra bandera.

Bandera de la Insurrección de Curimagua: Referida por el historiador venezolano Vinicio Romero Martínez, bajo la presunción de la existencia de un documento en el cual un funcionario la designó como una “tela morada del resto”, planteada en esa revuelta.​

Fue usada durante la insurrección de los negros libres y esclavos; mulatos libres e indios, estos últimos respecto a los tributos, unos exentos (los Caquetíos), y otros demorados (los Jiraharas y Ajaguas), encabezados por el zambo labriego José Leonardo Chirino, y los negros Cristóbal Acosta y Juan Bernardo Chiquito.



Bandera de Picornell, Gual y España: La noche del 13 de julio de 1.797, fue descubierta la conspiración del pedagogo Juan Picornell, el Capitán Manuel Gual y el Teniente justicia mayor José María España, quienes fueron hechos prisioneros, y en cuyo poder fue hallado el diseño de su bandera, la cual contaba con 6 franjas, 2 horizontales y 4 verticales, las horizontales blanca y azul; la blanca triple ancho de la azul y en su centro un sol; en la azul 4 estrellas blancas; y las verticales en el siguiente orden: amarillo, rojo, blanco y azul.​



Bandera de Columbia: El 24 de mayo de 1.801 en la ciudad de Londres, el General Francisco de Miranda Rodríguez, presentó un proyecto de materiales y equipos que necesitaba para su ejército, denominado Columbiano. Incluía la relación de su bandera con el arcoíris y definió los tres colores de la divisa que eran el rojo, amarillo y azul, y los ordena en tres franjas.



Bandera de América: El Teniente James Biggs, estadounidense que formaba entre los expedicionarios del Leandro, relata en carta del 1° de abril de 1.806, que el General Francisco de Miranda Rodríguez, había declarado que el Leandro, no tenía derecho a llevar la enseña de los Estados Unidos de América,​ y que no izaría la enseña de Columbia hasta que fuese desplegada victoriosa en su tierra natal.​ Pero la usaría a conveniencia, razón por la cual, Thomas Lewis objetó el uso de su bandera en una expedición ajena a su país.​



Banderas de Ocumare de la Costa: A las 8:15 am del 28 de abril de 1.806, la expedición se encontraba en Ocumare de la Costa, Capitanía General de Venezuela, donde por sorpresa el bergantín Argos y la goleta Celoso, al mando del Teniente de navío Agustín Blanco Maldonado,​ atacaron ferozmente a la goleta Bacchus. Al poco tiempo la goleta bajó sus velas y echó ancla, rindiéndose a los guardacostas.​ 

A las 11 de la mañana, el Leandro entró a enfrentar a los guardacostas. Se intercambiaron disparos pero los tres buques estaban muy distantes para que alcanzaran sus balas. Thomas Lewis intentó una maniobra de alejamiento para separar a los guardacostas, a fin de enfrentarlos unitariamente, pero estos no la siguieron sino que se dirigieron contra las dos goletas de la expedición, ahora indefensas al alejarse de ellas el Leandro.

La maniobra fracasó y concluyó en la captura de las dos goletas y 57 tripulantes a manos de los guardacostas.​ Aun así, Miranda no se da por vencido y emprende una replegada táctica hacia la isla de Bonaire, para abastecerse de agua. El 1° de mayo se dirigieron hacia la isla de Granada.​



La otra bandera, de las varias que trajo el Precursor en 1.806, es toda azul, sobre éste, un sol que brota de las aguas; en el centro del azul, la faz de la luna llena, arriba, fuera de la bandera, un gallardete rojo en el cual se lee: Muera la Tiranía. Viva la Libertad; abajo, fuera de bandera, se lee: Pabellón de Miranda en su Corveta. Suponemos que a estos colores, azul, amarillo y rojo ha debido referirse el Teniente Biggs cuando habla de colores del arco iris en su Crónica, porque en este Pabellón de Miranda en su Corveta, aparece el amarillo del sol, el azul del paño y el rojo del gallardete, pero de ningún modo resulta tricolor, por cuanto existe el blanco de la luna llena.

Simbolizada por el sol, la libertad americana se levanta en el horizonte, en tanto que el poderío de España, representado por la luna, comienza a declinar.



Bandera de La Vela de Coro y Coro: En la madrugada del 3 de agosto de 1.806, la expedición desembarcó en el puerto de La Vela de Coro. Mientras los buques descargan su artillería y los fortines de La Vela respondieron, así como mosqueteros desde los arbustos en la playa, Francisco de Miranda Rodríguez y sus hombres se precipitan a tierra e inmediatamente se dirigieron a los fortines para capturarlos, lo cual logran rápidamente.

Fue entonces en las aspilleras del fortín de San Pedro,​ al amanecer, que el sol naciente mostró flameando el tricolor de Columbia.​ Igualmente, fue izada en los lugares más destacados de la ciudad de Coro, como la torre de la iglesia parroquial, actual catedral.



Cucarda de los Revolucionarios. A raíz del movimiento revolucionario del 19 de abril de 1.810, inspirada en la Conspiración de los Mantuanos, el 4 de mayo del mismo año la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII, estableció por medio de la Gaceta de Caracas, el uso de una cucarda que debían portar en el brazo izquierdo los revolucionarios. Tenía esta los colores: rojo, amarillo y negro, con las letras FVII.​



Bandera de la Sociedad Patriótica: Para conmemorar el primer aniversario de la revolución del 19 de abril de 1.810, los miembros de la Sociedad Patriótica, también conocida como Club Patriótico, organizaron una manifestación que concluyó en la Plaza Mayor, hoy Plaza Bolívar, de Caracas. Francisco de Miranda Rodríguez, alzando una tela amarilla, encabezó una representación de ciudadanos cubiertos con plumajes llamativos, semejanza de los indios para representar a la inocente América, que se sublevaba contra el caduco sistema de la Monarquía Española,​ al tiempo que en los cuatro ángulos de la Plaza Mayor, en tinglados improvisados se queman y destruyen retratos de Fernando VII con otros emblemas de la realeza hispana, y entre la muchedumbre se escuchaba los dos primeros versos de la canción patriótica, que 60 años más tarde se convertiría en el Himno Nacional.​



Bandera de 1811: A las 3 pm del 5 de julio de 1.811 en el Supremo Congreso de Venezuela, el presidente de turno,​ licenciado Juan Antonio Rodríguez Domínguez, expresó que está: “...declarada solemnemente la Independencia absoluta de Venezuela”.​ Esa misma tarde se nombró una comisión para “…la asignación de la bandera y cucarda nacional a los señores Miranda, Clemente y Sata...”,​ este último se ocuparía de la cucarda nacional.​

En la proclama emitida el 8 de julio por el Supremo Poder Ejecutivo de la Confederación de Venezuela, referente a la Independencia de Venezuela, en su párrafo tercero dice lo siguiente: “...y que desde hoy en adelante se use por todos los Ciudadanos, sin distinción, la escarapela, y divisa de la confederación Venezolana, compuesta de los colores azul celeste al centro, amarillo y encarnado á las circunferencias, guardando en ella uniformidad”.

El orden de los colores de esta cucarda, es el mismo de la bandera descrita por Francisco de Miranda Rodríguez en 1.801.

El día 9 de julio del mismo año, el Supremo Congreso de Venezuela aprobó sin objeciones el diseño presentado por los diputados Francisco de Miranda Rodríguez, y Lino de Clemente y Palacios. Se trataba de un tricolor amarillo, azul y rojo de franjas horizontales, que tenía la amarilla ocupando la mitad superior de la superficie, y las azul y rojo ocupando la mitad inferior, en partes iguales.​

En la bandera nacional figuraba el siguiente escudo de armas: un rectángulo con una india, sentada en una roca, con un asta que remataba en gorro frigio en la mano derecha, y el sol que se asoma sobre el horizonte;​ junto a la india, emblemas de comercio, las ciencias y las artes; un caimán y vegetales;​ detrás de ella la inscripción Venezuela, y a sus pies una cinta con la palabra Colombia, refiriéndose al continente americano.​

Por orden del Supremo Poder Ejecutivo de la Confederación de Venezuela, se dispuso fuese izada el 14 de julio al amanecer en el Cuartel de San Carlos, a pocos pasos del actual Panteón Nacional, en Caracas, como homenaje al aniversario de la Toma de Bastille.​ Ese mismo día, fue desplegada en la Plaza Mayor, actual Plaza Bolívar,​ concurrido por los cuerpos de todas las armas, mandados por el gobernador militar don Juan Pablo Ayala.​ Los abanderados fueron los hijos de José María España, los jóvenes José María, y Prudencio España Sánchez, cadetes del Primer Batallón Veterano de Caracas,​ en el mismo sitio en que había sido ahorcado su padre 12 años antes.​



Bandera de 1.812: El 15 de febrero de 1.812, el Supremo Congreso de Venezuela cambió el escudo de armas de la india, por un cóndor que sostenía en sus garras izquierdas flechas, y en las derechas un caduceo coronado de un gorro frigio.​ En el pecho del cóndor había un sol que tenía como centro un número 19, que recordaba el 19 de abril.​ Sobre el cóndor había un lema en latín que rezaba: Concordia Res Parve Crescunt, traducible al castellano como: Los Estados Pequeños se Engrandecen con la Concordia.



Bandera de la Guerra a Muerte: Tras la caída de la Primera República, se organizó la Campaña Admirable, que salió desde Cúcuta rumbo a Caracas. Posteriormente se decretó este diseño al declarase la Guerra a Muerte el 15 de junio de 1.813 en la ciudad de Trujillo. Luego de la ocupación de Caracas el 6 de agosto, serviría como bandera oficial de la Segunda República hasta su disolución en 1.814.

Esta bandera consistía en un rectángulo negro ajustado dentro de un rombo blanco, puesto a su vez sobre un fondo rojo. Su diseño pudo haber estado inspirado en la bandera de la República Italiana de 1.802, o en la del posterior Reino de Italia de 1.805. Hoy reposa en el Museo Nacional de Colombia.



Bandera de Cartagena: Esta bandera cuyo diseño es cuadrilongo rojo, amarillo y verde, con la estrella de 8 puntas en el centro, concebida el 17 de noviembre de 1.811,​ y posteriormente adoptada por el congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, como bandera nacional el 26 de abril de 1.814,​ era la bandera usada por las tropas del General Simón Bolívar. Se tiene como evidencia la muerte del valiente Coronel Atanasio Girardot, que la llevaba el 30 de septiembre de 1.813, día que pasó a la gloria al plantarla y luego morir en la cima del Bárbula.​



Retorno de la Bandera Mirandina: El 30 de octubre de 1.813, Bolívar le escribió al gobernador de la Provincia de Margarita, General Juan Bautista Arismendi mencionando dicha bandera:

“El pabellón que la victoria ha enarbolado en todos los pueblos de Venezuela y que debe adoptar toda la nación, es el mismo que se usaba en la primera época de la República, estos es, de los tres colores azul, amarillo y encarnado”.



Banderas del Gobierno Federal de 1.817: 

Bandera del 17 de mayo: El 12 de mayo de 1.817 en la ciudad de Pampatar, Provincia de Margarita, las autoridades emanadas del Congreso de Cariaco,​ restablecieron el gobierno federal que había desaparecido al caer la Confederación de Venezuela, el 25 de julio de 1.812, donde se comprometieron a respetar y cumplir la Constitución Federal para los Estados de Venezuela, restableciendo la bandera nacional del año 1.811,​ pero a consecuencia de las contingencias de la guerra, el escudo de armas se hace difícil de hacer al no contar con personas que se aprestaran a bordarlo;​ por tal motivo, el Poder Ejecutivo decretó el 17 de mayo, que para el uso de los buques de guerra de la República de Venezuela se colocaran 7 estrellas azules en el campo amarillo,​ como símbolo de las 7 provincias que componen la república; Barcelona, Barinas, Caracas, Cumaná, Margarita, Mérida y Trujillo.



Pabellón de la República de Venezuela para la Marina Mercante (1.817-1.819).



Bandera del Libertador: Tras la victoriosa Campaña de Guayana, el General Simón Bolívar incorpora la 8va estrella al tricolor sobre el campo amarillo,​ en representación de la nueva provincia liberada. ​



Banderas de Colombia:

Bandera de 1.819: El 3 de junio de 1.818 en Angostura, el Libertador envió una carta a don Luis López Méndez, Agente de los negocios de la República de Venezuela en Londres, diciéndole que le enviara un ejemplar de la bandera nacional, y que habrá un nuevo diseño de escudo armas que sería usado un año después en la naciente República de Colombia.​



Bandera de Tres Estrellas: Poco después de terminado el Soberano Congreso de Venezuela, fue iniciada la propuesta de reemplazar el escudo de armas por tres estrellas, en representación de los tres departamentos de la República de Colombia: Venezuela, el norte; la Nueva Granada, el centro; y la Presidencia de Quito, el sur, pero no prosperó.​



Banderas de Cúcuta: El 6 de mayo de 1.821 se instaló en Villa del Rosario de Cúcuta, el Congreso General y se inició considerando una nueva versión de la Ley Fundamental de la República de Colombia,​ que reemplazaría la dada por el Soberano Congreso de Venezuela en 1.819.​



El 4 de octubre, el congreso cambió el escudo de armas mediante la ley Designando las armas de la República, sancionado el 6 de octubre.



De la adopción de este escudo de armas se dieron dos diseños de bandera nacional. Inicialmente se usó el escudo de armas en el campo amarillo, pero luego, sin explicación, se cambió el escudo de armas al centro de la bandera.​



Bandera de 1.830: Al consumarse el movimiento conocido como La Cosiata, Venezuela se separa de la República de Colombia el 13 de enero de 1.830. El Congreso Constituyente reunido en la ciudad de Valencia decretó, con fecha 14 de octubre, el mismo pabellón nacional para la república, variando solamente el escudo de armas, con la diferencia que las cornucopias serán vueltas para abajo y en la parte inferior llevará la inscripción Estado de Venezuela.

Sancionado por el presidente del Estado de Venezuela, General José Antonio Páez, y el secretario interino del estado en el despacho del interior, Antonio Leocadio Guzmán.​



Bandera de 1.836: En 1.834, el Senado de la República proyectó el siguiente pabellón nacional: Los colores del Pabellón Nacional de Venezuela serán: amarillo, azul y carmesí en listas iguales horizontales en el orden en que quedan expresados de superior a inferior.

El decreto del 18 de abril de 1.836, refrendado el día 20 de abril por el vicepresidente de la república encargado del Poder Ejecutivo, Andrés Narvarte, reforma el de 1.830 sobre el escudo de armas y señala el pabellón nacional. ​



Banderas de la Federación: Tuvieron vigencia en los cuarteles, en los campos de batalla y en los buques de la armada, para las fuerzas federalistas. La bandera de 1.836 continuaría siendo la oficial del país durante la Guerra Federal, especialmente para representar al gobierno central hasta el fin del conflicto.​

Bandera del 25 de febrero de 1.859. A las 8 de la noche del domingo 20 de febrero de 1.859, estalló en la ciudad de Coro un movimiento revolucionario que reconoció como jefe militar de la provincia al Comandante Tirso Salaverría, y como gobierno provisorio a una junta compuesta por los señores Nicolás Saldarriaga, José Toledo y Pedro Torres.​

El 25 de febrero dicha junta decretó que el pabellón nacional sería el de la extinguida República de Venezuela; refiriéndose al cambio de denominación, pues, con la revolución, la República de Venezuela pasaba a llamarse Estados Unidos de Venezuela; con la adición de 7 estrellas azules en la franja amarilla como representación de las 7 provincias que habían constituido la federación venezolana en 1.811.​



Bandera de junio de 1.859. Transcurridos 4 meses de guerra (junio), en la ciudad de Barinas el General Ezequiel Zamora, denominado General del Pueblo Soberano, dictó un decreto por el cual disponía que el pabellón de los estados federales fuese el mismo de la república, con la diferencia que en la franja amarilla llevaría 20 estrellas azules, simbolizando las 20 entidades que habían de constituir la federación venezolana.​



Bandera de 1.863: Al triunfar los rebeldes liberales en la Guerra Federal, después del denominado Tratado de Coche y la asunción del Mariscal Juan Crisóstomo Falcón como presidente, decretó el 29 de julio de 1.863 que las estrellas fueran 7 de color blanco colocadas en la franja azul, formando 6 de ellas un círculo y la séptima dispuesta en el centro de este. La presencia de las estrellas blancas en la franja azul compensan un poco el efecto óptico.​



Bandera de 1.905: Mediante decreto del 28 de marzo de 1.905, el entonces presidente provisional de los Estados Unidos de Venezuela, General Cipriano Castro, decretó la colocación de las siete estrellas en circunferencia, sin ninguna en el centro.



Bandera de 1.930. El 15 de julio de 1.930, el Congreso de la República derogó el decreto del General Cipriano Castro, estableciendo nuevamente la posición de las estrellas, colocándolos en semicírculo. Esta disposición es la que prevalece hasta nuestros días.



Bandera de 1.942: El 22 de junio, el Congreso de la República redactó una nueva Ley de Bandera, Escudo e Himno Nacional, que, aunque no decretó ningún cambio a la bandera, establecía en su segundo parágrafo, que en las banderas de los particulares es facultativo el uso de las estrellas, es decir, que se pueden usar o no.

Bandera de 1.954: El 17 de febrero es aprobada otra Ley de Bandera, Escudo e Himno Nacional, que deroga la anterior. Se establece que en el escudo de armas se sustituya la inscripción República de Venezuela, por la de los Estados Unidos de Venezuela, siendo este el único cambio presentado entre ésta y la anterior versión de la bandera.

Bandera Nacional de los Estados Unidos de Venezuela / República de Venezuela (1.942-1.954).



Bandera Nacional de la República de Venezuela (1.954-2.006).



Bandera madre: El 19 de octubre de 1.999, se discutió el tema de la bandera nacional en la Asamblea Nacional Constituyente. Al efecto, el tema propuesto sobre los signos señalaba que “la bandera nacional con los colores amarillo, azul y rojo y siete estrellas; el himno nacional “gloria al bravo pueblo”, y el escudo de armas de la República, son los símbolos de la Patria”. La mención de las siete estrellas hizo que los constituyentes del Estado Bolívar; Alejandro Silva, Leonel Jiménez Carupe y Briceño Antonio recordarán y solicitaron el reconocimiento de ocho estrellas, representante esta última de su región Provincia de Guayana. 

Se recordó al efecto que el General Simón Bolívar, había dictado un decreto reconociendo la Provincia de Guayana como octava estrella.​

Otros constituyentes como Vinicio Romero Martínez, a nivel nacional; y Roberto Jiménez Maggiollo, del Estado Zulia; señalaron que la misma reclamación debía operar con respecto a las provincias de Coro y Maracaibo. Inclusive el escritor Manuel Martínez Acuña, presidente de la Asociación de Escritores del Zulia, planteó la proposición de incluir tantas estrellas como estados, como es el caso de las 50 estrellas de los Estados Unidos, y no porque todos ellos hubiesen participado en la Guerra de Independencia de América, sino porque son entidades representativas de un país formado por 50 entidades.​

El constituyente Jorge Olavarria, intervino diciendo que la Constitución de Venezuela de 1.819, señalaba que “Venezuela era una y única y que tenía diez provincias”, por lo cual las estrellas serían diez. Pero al crearse en 1.819 la República de Colombia, las estrellas fueron descartadas. En consecuencia, las siete estrellas que en principio significaron para el canónigo José Cortés Madariaga y para los conspiradores del Congreso de Cariaco, las siete provincias bajo el régimen republicano, se convirtieron luego en símbolo de unión de todos los venezolanos.

 Hoy en día casi nadie piensa que las siete estrellas simbolizan una parte de Venezuela, y que otra parte del país está fuera de dicho simbolismo. Además, en los inicios de la Guerra Federal, el General Ezequiel Zamora decretó la inclusión de 20 estrellas, representando a los estados autónomos y soberanos, pero que luego el Mariscal Juan Crisóstomo Falcón, dijo: “Regrésese a las 7 estrellas o pónganse las 7 estrellas”, y así se quedaron hasta el año 2.006.​

Propuesta de bandera con 10 estrellas:



El 7 de marzo de 2.006, la Asamblea Nacional, a orden del presidente Hugo Chávez, derogó la Ley de Bandera, Escudo e Himno Nacional del 17 de febrero de 1.954.​

El 9 de marzo, la Asamblea Nacional, aprobó mediante gaceta oficial número 38.394, la inclusión de una octava estrella, en representación de la Provincia de Guayana, y en honor al decreto del Libertador del 20 de noviembre de 1.817, en el que ordenaba incluir dicho símbolo.​

Bandera Nacional vigente de la República Bolivariana de Venezuela (2.006-Presente).



Largo y accidentado ha sido el transitar de nuestro pabellón nacional, esperemos que ningún capricho populista de algún dirigente o alguna idea de historiadores trasnochados en busca de notoriedad, promuevan nuevos cambios en la simbología patria.

Gracias por leerme.

 

Lic./Psic. J. A. Gómez Giménez.








miércoles, 30 de junio de 2021

Errores Históricos 2da Parte.

         Muchas son las equivocaciones acerca de un hecho acontecido en determinado periodo histórico, que llega a nosotros por una u otra vía sin que muchas veces logremos esclarecerlos. Lamentablemente, la labor de historiadores y docentes de Historia y Ciencias Sociales en general, a menudo suelen brillar por su ausencia. Es por eso que seguimos repitiendo graves errores históricos por falta de conocimiento o por el afán de repetir lo que vemos, escuchamos y leemos, sobre todo en redes sociales.

         Aquí les presento otra serie de errores históricos:

 1)      En educación se da el proceso de Enseñanza-Aprendizaje. 

Dicho proceso realmente son 2, no uno, sino el Proceso de enseñanza la parte cuyo tarea más importante del docente es acompañar el aprendizaje del estudiante. La enseñanza debe ser vista como el resultado de una relación personal del docente con el estudiante, y el docente debe tomar en cuenta el contenido, la aplicación de técnicas y estrategias didácticas para enseñar a aprender y la formación de valores en el estudiante.

En cambio, el Proceso de aprendizaje, incluye al pensamiento como base en la cual es asentado el aprendizaje, es la manera de manifestarse la inteligencia, la cual desarrolla una estructura y un funcionamiento, ese mismo funcionamiento va modificando la estructura. La construcción se hace mediante la interacción del organismo con el medio ambiente.

De manera tal que es incorrecto hablar de un proceso cuando en realidad son dos.

 

2)      2) El puente de Londres está en Inglaterra.

No es cierto por cuanto un empresario de Estados Unidos, compró el viejo Puente de Londres por 2 millones y medio de dólares y lo llevó casi íntegramente a su país. Algunas piezas de los cimientos quedaron en Londres porque resultaba antieconómico trasladarlas al otro lado del Atlántico. Sin embargo, el Puente de Londres pudo reconstruirse con las 10.246 piezas transportadas, y está hoy en pie en la localidad de Lake Havasu City en el Estado de Arizona, junto al lago Havasu.

El traslado y reconstrucción costó unos 3 millones de dólares, y se encuentra abierto a los visitantes desde el año 1.971. Actualmente es la segunda atracción del Estado de Arizona, sólo por detrás del Gran Cañón.

 3)      El chocolate Suizo es el mejor del mundo.

Esta afirmación es totalmente falsa por cuanto en Suiza NO se cultiva el cacao, de manera tal que lo exportan desde Venezuela, razón por la cual sin nuestro cacao no existiría el famoso “chocolate suizo”.

 4)      La expresión VENECO fue creada para ofender a los venezolanos.

Erróneamente se piensa que esta expresión fue creada por los colombianos para referirse peyorativamente a quienes nacimos en la patria de Bolívar. En realidad es un término venezolano creado para referirse a los colombianos que, durante el boom petrolero en Venezuela mediados de los años 80´s, se vinieron a estas tierras. Por lo tanto, Veneco se les llamaba en Venezuela a hijos nacidos de personas colombianas. VENE (de Venezuela, ya que nacía allí) CO (por sus raíces colombianas).

 

5)      Jesús es de Nazareth.

Si nos regimos por el texto bíblico, el predicador galileo Yeshua bar Yosef (Jesús hijo de José), nació en la ciudad o pueblo de Belén de Judea el 25 de diciembre del año 1 A. C., es decir, 6 días antes del cambio de era. De manera tal que no puede ser de Nazaret sino de Belén.

 

6)      6) Jesús nació en Belén.

Cuando traducimos un texto de un idioma a otro solemos cometer muchos errores que suelen pasar desapercibidos, ocasionando una repetición a lo largo del tiempo y traspasando fronteras. Tal es el caso de la palabra hebrea b-leem, mal traducida como Belén.

En realidad un be-leem es un establo, el cual por razones obvias debía estar afuera de las poblaciones por cuanto era un refugio para animales. Tenerlos dentro del poblado causaría enfermedades y epidemias. De manera tal que no fue que Jesús nación en una ciudad llamada Belén, sino en un be-leem, en un establo, lo cual confirma la teoría que el salvador del mundo nació en un pesebre.

 7)      Americanos son los GRINGOS.

Este es una de los errores históricos más comunes y más incomprensibles que le he escuchado a personas de cualquier estrato social, religioso e intelectual, es decir, lo cometen y repiten desde el más humilde hasta el doctor más estudioso de la historia universal.

Tal error comienza con la creación de la frase América para los americanos, que expresa lo que se conoce como Doctrina Monroe, la cual define la política exterior de los Estados Unidos en el hemisferio americano. Originalmente, esta frase forma parte de un discurso leído por James Monroe, presidente de los Estados Unidos entre 1.817 y 1.825, ante el Congreso del Estado de la Unión, el 2 de diciembre de 1.823.

El discurso, redactado por John Quincy Adams, no proponía una doctrina sino que pretendía fijar posición ante el posible interés por revivir el colonialismo europeo en América, en un tiempo en que la independencia de Estados Unidos aún era muy joven.

Con el paso del tiempo, la expresión América para los americanos, pasó de ser una consigna a una doctrina que justificaba la intervención estadounidense en los países del hemisferio, tal como lo expresa la intervención en el canal de Panamá y la guerra de Cuba, o su posición ante las intervenciones europeas durante la historia contemporánea latinoamericana.

El error está en decirle AMERICANOS tan solo a los nacidos en Estados Unidos, cuando en realidad Americanos somos todos los que nacimos en este continente, Estadounidenses incluidos.

 8)      Juan Jacinto Lara luchó por la independencia del estado que lleva su apellido.

Incorrecto y falso. El General caroreño Juan Jacinto Lara luchó por la independencia de Venezuela y peleó en tierras larenses, pero cuando estas tenían otra denominación. Mi estado natal, en 1.824 fue absorbido por la Provincia de Carabobo, creada ese año. Se 1832 tras la desintegración de la Gran Colombia, la comarca fue disgregada; se constituyó luego en la Provincia de Barquisimeto, incluyendo los cantones de Quíbor, El Tocuyo, Carora y Barquisimeto; además de otros que conforman hoy al estado Yaracuy. En 1.881, se acordó la creación del Gran Estado del Norte de Occidente, al cual se sumaron las superficies de los actuales Lara y Yaracuy. En agosto de ese mismo año se le asigna el nombre de estado Lara en honor al patriota caroreño, General Jacinto Lara, conservando dicho nombre hasta nuestros días.

 9)      El cielo es azul.

En realidad es NEGRO, pero lo vemos en azul por cuanto la luz del Sol llega a la atmósfera de la Tierra, dispersándose en todas direcciones por los gases y las partículas que se encuentran en el aire. La luz azul se esparce más que el resto de los colores porque viaja en olas más cortas, más pequeñas. Este es el motivo por el cual casi siempre vemos el cielo de color azul.

 

Gracias por leerme sin considerar esto un ERROR.

 

 

Lic./Psic. J. A. Gómez Giménez.

domingo, 2 de mayo de 2021

Educaciòn venezolana en tiempos pandèmicos

No sin demasiada preocupaciòn escuchè a una niña poco emocionada por haber pasado "por fin" de sexto grado a primer año, exclamar con motivo de la celebraciòn de su grado:

-¡El papà mìo y la mamà mìa me mandaron a sè un cuadro con una foto de la cara mìa!-

Evidentemente la "educaciòn" a distancia en nuestro paìs no està dejando resultados positivos, por màs que el gobierno y el recièn fallecido ministro de Educaciòn asegurasen en cadena nacional que el año escolar pandèmico fue todo un EPSITO, que no un èxito.

A esto hay que sumarle otra preocupación que mortifica por igual a expertos venezolanos en áreas relacionadas con la educación y la niñez, a docentes y directivos, y a padres, madres y representantes responsables quienes observan impotentes como después del virus del COVID-19, el virus de la IGNORANCIA dejarà una huella indeleble en nuestro paìs.

De hecho, la Red por los Derechos Humanos de los Niños, Niñas y Adolescentes (Redhnna), coalición local de organizaciones sociales, académicas y comunitarias; centros e institutos de investigación, y defensores, han contabilizado 10 mil deserciones escolares en el marco de la compleja emergencia humanitaria que atraviesa Venezuela desde 2015.

Existen números que reflejan parte del problema. Pese a los esfuerzos para optimizar una estrategia “multimodal” de educación a distancia en las 176 escuelas de Fe y Alegría, una importante red de escuelas de la Compañía de Jesús que ofrece oportunidades de estudio a los sectores más pobres de la sociedad venezolana, la totalidad de los alumnos no ha podido ser alcanzada.

De acuerdo con cifras suministradas por la coordinadora nacional de Ciudadanía de Fe y Alegría, Yameli Martínez, para la última semana de abril, el 30 % de los estudiantes, ubicados sobre todo en zonas indígenas, rurales y fronterizas del interior del país, pero también en algunas incomunicadas barriadas populares de la capital, seguían al margen de la modalidad de educación a distancia por distintos factores.

A las fallas eléctricas, que dejan a oscuras gran parte de la naciòn, que ironicamente produce su propia electricidad, por más de 48 horas consecutivas, se suman las dificultades de conectividad en un país que figura en el penúltimo y antepenúltimo lugar de los rankings mundiales del portal Speedtest en cuanto a velocidades de banda ancha y móvil, respectivamente.

Pero eso no es todo.

La agudización de la crisis económica, tras una ligera mejoría en los primeros meses del año, ha obligado a muchos de los alumnos, sobre todo en la etapa de educación básica secundaria y media, a trabajar en el marco de la contingencia para ayudar en el hogar.

En Fe y Alegría, están diseñando ‘motu proprio’, un plan de nivelación para los estudiantes que se reincorporen, de modo que puedan ascender al grado superior inmediato. Pero son conscientes que no todos lo lograrán.

La pandemia origina cambios en los planteles: ya sea porque los alumnos se retiren definitivamente o porque se cambien de institución a otras más cercanas, debido a las limitaciones de transporte por la también agudizada escasez de combustible. Esto no solo en cuanto al alumnado. También con los docentes. Aunque para la última semana de abril, Fe y Alegría había conseguido que 85 % de sus maestros se incorporara a la dinámica a distancia, hay todavía un porcentaje importante de los docentes en zonas remotas, en algunos casos sin siquiera un teléfono inteligente a su disposición.

Tras el decreto de suspensión de actividades escolares presenciales con motivo de la llegada de la pandemia, los distintos actores involucrados han buscado adaptarse a una dinámica que para algunos, como Serrano, ha sido “brusca e improvisada”.

Sin embargo, en declaraciones del difunto ministro para la Educación, Aristóbulo Istúriz, celebraba que se había “garantizado la consecución del año escolar en medio de la cuarentena”, e informaba del programa ‘Cada familia una escuela’, estrategia pedagógica que estaría apoyada de medios audiovisuales y redes sociales.

De acuerdo con los datos de Fe y Alegría, entre el 20 y el 24 de abril apenas la mitad de sus docentes tenía televisión, una cifra que disminuía considerablemente a 21 % cuando se trataba de sus alumnos. En cuanto a las redes sociales, la que tenía más acceso era WhatsApp, con 34 % de maestros y 18 % de sus estudiantes.

¿Còmo hablar de educaciòn de calidad sino podemos impartir una verdadera educaciòn, la cual hemos sustituido por una MAMADERA DE GALLO en la cual el alumnado està recibiendo un MATEO que los ahoga en el mar de la IGNORANCIA y los sepulta en el camposanto de los MEDIOCRES?...

De panita y todo, me se cae la cara mìa de la vergüenza.


Lic./Psic. J. A. Gòmez Gimènez.